sábado, 5 de febrero de 2022

#25 - Orgullo y deseo.

Hoy quiero contaros algo personal, veréis... a finales del 2018 entré en depresión. Me volví bastante nihilista y no le encontraba sentido a nada. Fue una etapa horrible, he de decir. Hice mucho daño a una persona a la que yo quería bastante, no lo hice intencionalmente, estaba claro... Esto lo sabe las personas que saben lo que es la depresión, y es que en ese estado tienes la mente bastante negativa, demasiado, diría yo. Pero aquel daño que le hice fue suficiente como para que esa persona decidiese cortar la amistad, cosa que rompió mi corazón.

El 2019 tuve la férrea voluntad de querer curarme e hice todos los esfuerzos posibles: Dejé de pensar y empecé a aprender desde cero las cosas. ¿Qué le motiva a tal persona a hacer esto? ¿Qué le motiva a otra a hacer lo otro? Me empecé a fijar mucho en las personas y en tratar de aprender de ellas y comprenderlas. Lo hacía porque quería cambiar... había una gran voluntad de cambio en mí. Hice mucha autocrítica, pues no deseaba hacerle daño a nadie. Ya sabéis que para cambiar se requiere dos cosas: autocrítica y voluntad de cambio. Con ambas cosas, una persona puede cambiar. Si falta una de ellas, una persona jamás cambiará. Pues bueno, con el tiempo me volví una persona muy empática y asertiva. Empecé a tener dos conceptos clave en mi mente: El primero se trataba de disfrutar de aquello que me hace feliz, lo segundo era más un deseo profundo de querer convertirme en alguien que deseaba ser. No os voy a mentir, todo era una transición, no lo logré de la noche a la mañana... había veces que, cuando veía algo injusto, mostraba una gran rabia que se manifestaba en palabras duras. El caso es que después me arrepentía mucho y quise aprender del error para no volverlo a cometer. Así aprendí que lo peor de la vida no era equivocarse, lo peor de la vida era no aprender del error. Pues, en realidad, yo no deseo ningún conflicto, yo deseo la PAZ. También aprendí mucho de Cristina, ella era mi guía en todo mi cambio. Para ser la persona que yo deseaba ser, tenía que aprender de bellas personas, eso era así, estaba claro.

¿Qué pasó con aquella persona que decidió romper nuestra amistad a finales del 2018? Pues intenté la reconciliación, pero no hubo manera. Me tenía bloqueada en todos los sitios, así que la comunicación no era fácil. A día de hoy sé que si viese este blog, se daría cuenta de todo mi cambio, se daría cuenta de la persona que soy ahora... y nos reconciliaríamos SEGURO. Pero, no puedo hacer eso. Este blog tiene dos propósitos: Inspirar y que me conozcáis mejor. Pero no quiero forzar a que nadie entre, quiero que entre a este blog aquellas personas que quieran de forma voluntaria. Ese es mi deseo y mi orgullo. No quiero ir y decir: "Mira mi blog y mira la persona que soy ahora". ¡No, no me gusta nada eso! Quiero que el blog lo visite la gente de forma libre y sin compromiso alguno. Tampoco quiero demostrar que soy "buena", simplemente quiero mostrarme tal y como soy... quiero inspirar y generar un impacto positivo con detalles de amor. Ese era el deseo de Cris y es también mi deseo. Y no lo hago sólo por honrarla y homenajearla (que también), lo hago porque yo también deseo lo mejor para las personas y, desde luego, que les vaya bien <3. Pienso que con detalles de amor, todo puede ir a mejor.

Yo siento mucho orgullo de querer todo esto, y siento mucho orgullo de no enseñar el blog a esa persona para fines personales (pues ese no es el propósito del blog). Yo sólo quiero que las personas sean libres, libres de entrar y que sepan cosas de mí si ellos quieren. Libres de querer hablar conmigo y, con el tiempo, que vean cómo soy de verdad. Quiero que las cosas sean naturales, sin forzar nada... siento mucho orgullo de querer eso y de pensar así.

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