Si fuéramos completamente sinceros, ¿existiría la ética?
Mi opinión es que NO contemplo la absoluta sinceridad como algo bueno. Hay un tiempo para hablar y otro para callar. La completa sinceridad puede dañar a terceros, y dañar a terceros se aleja de la empatía y de lo que es verdaderamente correcto. Por ejemplo, decirle a una persona sensible y acomplejada su mayor defecto físico, podría herirla y hundirla, cosa que evidentemente no queremos (hay que pensar en los sentimientos de la otra persona). Nunca está bien dañar a terceros deliberadamente. Y digo deliberadamente porque puedes dañar a una persona sin querer, sin ser consciente, ya sea por torpeza, u otras razones, lo cual eso es perdonable. También hay que tener cuidado con las explosiones emocionales, pues se pierde nuestro autocontrol y podemos decir cosas sin pensarlas, lo cual puede causar verdaderos estragos.
Para mí decir la verdad es importante, pero antes de decir la verdad, hay que hacer un análisis de si es lo correcto soltar esa verdad o callarse. Por ejemplo, imaginaos un caso hipotético: Estáis haciendo un examen en un aula y tu visión periférica ve que una amistad vuestra está copiando en el examen. ¿Qué haríais? ¿Le diríais la verdad a la profesora?
Mi respuesta más personal es que copiar en un examen no está nada bien, es obvio que hacer trampas nunca es algo bueno, pero... copiar en un examen tampoco es algo que considere de extrema gravedad, así que no traicionaría a una amistad por algo que yo no lo considero para tanto. Yo tengo una filosofía la cual debe ser la propia persona la que, motu proprio, se dé cuenta de que está mal hacer trampas y es mejor estudiar para aprobar, y yo ayudaría a mi amiga a que sea autocrítica y que ella quiera cambiar a mejor. Así pues... al no decirle la verdad a la profesora y callarme, ¿estoy siendo poco ética? Pues lo que veo aquí es que la ética tiene una gran relatividad. Decidir lo que es correcto o no, es algo que se debe tomar como una reflexión leve o profunda (dependiendo del dilema y su gravedad) y pensar en lo mejor para mí y para mi amistad es esencial. Hay muchos factores que influyen a la hora de decidir lo correcto, como el no querer traicionar a una amistad, no querer conflictos con nadie, la gravedad del asunto y tu conciencia.
Pero... ¿qué pasaría si mi amiga se sigue copiando en los exámenes y aprobando de esa manera? Pues la gravedad se incrementa. Ya no es sólo un examen... ¡ya es hacer trampas constantemente! Sinceramente la cosa cambia. Es injusto e incluso peligroso adquirir un título sin tener ningún conocimiento sobre la materia, ya que alguien incompetente puede causar un mal muy grande en su trabajo por ignorancia, ¡e incluso puede causar daños a inocentes! Yo me debo al bien común y a la justicia, así que lo siento pero una cosa es sólo un examen (que no lo veo para tanto), y otra sacarse el título copiando todos los exámenes. Me dolería traicionar a mi amiga, pero no tendría más remedio que hacerlo.
Hay que tener un perfecto equilibrio entre decir la verdad y hacer lo correcto. Cuando dije antes que hay momentos para hablar (que es cuando hay que decir la verdad), y otros para callar (que es para reflexionar y no tomar partido hasta saber qué es lo correcto), es mi modo de hacer las cosas. Cuando se da la situación de que no sé qué es lo correcto o lo incorrecto, prefiero mantenerme al margen hasta estar segura, porque me aterra la idea de arriesgarme y cometer un craso error.
A mi modo personal, me encanta pensar (por eso amo la filosofía) y cuando hay una pregunta filosófica, adoro poder meditarla mucho y tener en cuenta toda la relatividad que esconde (que no es poca) para así saciar todo lo que mi mente quiere pensar.
Sobre este tema hay mucho, mucho que hablar.
ResponderEliminarTu ejemplo sobre copiar en un examen, es algo muy amplio. No lo es lo mismo hacer trampas en un examen para ejercer de cirujano, que en un examen de la ESO. El primer caso podría poner en peligro a personas inocentes tal como tú misma expones, mientras que el segundo caso, podría ser considerado una forma de defenderte de un sistema educativo violento, que te obliga a memorizar cosas sin sentido.
Yo siempre he suscrito como principio ético el NAP (https://es.wikipedia.org/wiki/Principio_de_no_agresión), y he basado mi ética en el NAP.
El NAP es un principio ético basado en la voluntad. Dado que una persona nunca debe coaccionar a otra, todo lo que las personas hagan será de forma voluntaria.
A la hora de apuntarte a un examen para obtener un título opcional, estás aceptando de forma voluntaria todas sus reglas, y nunca deberás de hacer trampa. De hacerlo, la organización podrá sancionarte en base a esas reglas que tú has aceptado previamente. Sin embargo, cuando te obligan a hacer un examen sin tú quererlo (educación obligatoria), te están coaccionando, por lo que tienes el derecho a defenderte.
Pero dejando de lado el ejemplo del examen, y volviendo a la idea inicial del post, siempre he escuchado la idea de que es ética es relativa, sin embargo, no es hasta que leído este ejemplo, que he conseguido visualizar un caso real en el que podríamos decir que lo ético es subjetivo, por lo que debo agradecer el post, ya que con él he aprendido. Este post ilustra muy bien cómo a veces, saltarte las reglas (para no traicionar una amistad) podría ser una acción correcta.
Tengo un serio problema, y es que a veces creo que se sobreentiende lo que digo, y quizás debería de especificar más. El ejemplo del examen está basado en ejercer un trabajo posteriormente, y no en la ESO, ya que creo que se sobreentendía al hablar acerca de obtener el título sobre una materia en concreto y trabajar justo después, la diferencia con la ESO es que son varias materias y no se estudia nada en específico porque es un poco de todo.
EliminarLo que quiero decir con este post, es que hay que analizar bien una situación para entender qué es lo correcto o incorrecto teniéndolo en cuenta todo porque influyen otros factores que hay que analizar también porque tienen otra consecuencia y hay que revisarlo bien todo lo negativo y positivo que puede desembocar. Yo siempre voy aconsejar pensar bien las cosas, sus consecuencias, en cómo puede repercutir en otras personas y en ti, etc... y tomar una decisión lo más acertada posible en base a eso.
Sí, estoy completamente deacuerdo en eso de que hay que analizar las consecuencias de las posibles elecciones al tomar una decisión. Hay veces que la que a simple vista parece la opción más positiva, más adelante acaba siendo la peor.
EliminarAunque hay muchos ejemplos en la vida real donde esto se puede apreciar, creo que uno de los más visuales es la política, donde se toman decisiones que afectan de forma negativa al conjunto de la sociedad porque aparenta ser algo positivo, y así se ganan votos.