Viendo un episodio de una serie que trata de la vida de un profesor de filosofía y sus alumnos, hubo algo que me llamó mucho la atención. En una escena, unos chicos de dieciocho años estaban sentados hablando de sus cosas. Todo bien, el problema empieza cuando uno de ellos habla sobre el padre del otro, se burlaba afirmando que su padre era ridículo e inmaduro por usar "skate" y "vestir joven". El problema se incrementa cuando el joven agrega que todos los padres deben vestir con traje y corbata.
Un padre que viste como desea vestir y usa un objeto (como en este caso un skate), y ambas cosas no hacen daño a nadie y él es feliz así, desde mi punto de vista demuestra madurez. Hay que pensar lo siguiente: «Si te hace feliz usar o llevar algo que no hace daño a nadie... ¿Por qué renunciar a esa felicidad? ¿Acaso cuando eres mayor tienes que renunciar a lo que te gusta y vivir amargado/a únicamente porque eres mayor y te sientes obligado/a a cumplir con los estándares impuestos por la sociedad actual?».
El objetivo de esta vida es ser feliz, SIEMPRE. Vivir la vida y disfrutarla lícitamente sin causar un mal ajeno, si hacemos eso demostraremos que cumplimos con el objetivo de esta vida que es SER FELIZ, y eso es lo más inteligente y lo más maduro. A veces a las personas se les olvida por desgracia que somos seres libres con derechos a decidir nuestras opciones personales de vida, y lo pernicioso que es que una persona juzgue/critique a otra sobre lo que lleva puesto o le guste hacer. Hay que vivir y dejar vivir. La sociedad a veces se empeña en influenciarnos y adoctrinarnos para que nos convirtamos en una persona que tal vez no nos guste ser y nos sintamos obligados a llevar una vida triste para encajar en la sociedad actual, y así conseguir que no nos miren mal o nos critiquen. Pues yo digo: «Si no causas daño a nadie, ¡olvídate de los demás y sé feliz!».
Es que en serio, yo veo a un padre de un alumno de instituto que viste como adolescente y que lleva skate, pues pienso que si le gusta, por mí genial. Es que no entiendo el problema. El otro día escribí en este mismo diario un artículo titulado: "Mirar por los demás", y francamente... a mí me alegra que las personas sean felices. ¿Por qué no alegrarse de la felicidad ajena? ¿Por qué hay que criticar/juzgar a una persona si sobresale de los canones que impone la sociedad actual si no hace daño a nadie? Por favor, fomentemos la libertad de hacer lo que nos gusta y ser felices sin causar ningún mal ajeno. Alegrémonos de que cualquier persona lleve su vida como más se pueda sentir cómodo/a y feliz. Así lograremos contribuir en un bien común más importante de lo que pensáis.
Laissez faire, laissez passer.
ResponderEliminarAquí sólo puedo decir una única palabra: ¡BRAVO!
En serio, dejad a la gente en paz, que hagan lo que quieran mientras no hagan daño a nadie.
Gracias ^^. Me alegro que te haya gustado.
ResponderEliminar