martes, 21 de septiembre de 2021

#22 - Dilema moral.

 Mientras veía un capítulo de la serie de Lucifer, hubo un capítulo que me llamó la atención. Ese capítulo se titula: "Manillar del amor" pertenece a la segunda temporada y es el capítulo 12. Os pongo en contexto, un maniático envenenó a un adolescente, y le puso en un dilema a un hombre famoso, pues le envió un e-mail diciendo: "Si quieres salvar la vida de este joven universitario, debes cortarte la cara con un cuchillo, cuando lo hagas, enviaré el antídoto y se salvará, de lo contrario morirá envenenado".

Aquel dilema moral me hizo pensar... "¿yo lo haría?" Rajarme la cara significaría perder todo mi atractivo físico, eso destruiría muchas cosas a nivel personal. Siempre he pensado que la mejor opción es retorcerme la mente pensando en un plan para salvar ambas cosas: su vida y también mi rostro. Pero, ¿y si no hay más alternativas y forzosamente hay que elegir? Pues elegiría salvar al chaval. Quizás mucha gente que no me conoce bien creerá que estoy siendo políticamente correcta, pero no es así. Vivo mi vida con mi moralidad, con mis principios, con mi filosofía que tiene un único DESEO: Hacer el bien y lo correcto aunque me perjudique en lo personal. Si me tengo que convertir en una persona muy poco atractiva por haber elegido tener la cara rajada... que así sea, pero al menos, habré conseguido salvar la vida de un joven universitario, eso lo compensa todo. A veces el bien común, el mirar por los demás requiere de algún sacrificio, y si me toca hacerlo a mí, lo haré.

Yo creo que en el mundo hay demasiada maldad, demasiado egoísmo, pero tener un detalle de amor puede liberar un efecto mariposa que termine en algo bello. El mundo necesita fe, esperanza, amor, altruismo. Es importante querer cambiar el mundo a mejor, por ti, por mí... por todos. Tengamos conciencia de ello.

domingo, 12 de septiembre de 2021

#21 - Respeto.

 Lo primero de todo es que veáis este vídeo para poder lanzar mi opinión al respecto.


Después de verlo, quiero hablar sobre la base, sobre los cimientos que abarcan los temas a tratar como son: las diferentes creencias y el querer imponer nuestra creencia por encima de otra (como si alguien tuviera la verdad absoluta).

Cada persona es libre de ser creyente y de no serlo. ¿Por qué? Porque yo creo que somos seres libres y no debemos sentirnos atados a pensar como otra persona desea. La libertad de poder tomar decisiones personales como las creencias, es un derecho fundamental que hay que respetar.

A mí me parece muy corrosivo que alguien (sea quien sea) trate de imponer su creencia (sea cual sea) a otra persona con una creencia diferente.

Si tú eres creyente, me parece perfecto. Respeta a las personas que no creen.
Si tú no eres creyente, me parece perfecto. Respeta a las personas que sí creen.

Hay muchas personas que se burlan de los creyentes, se ríen de ellos. Ese tipo de personas me parecen tóxicas. ¿Qué derecho tienes tú a burlarte de las creencias personales de otras personas? De igual modo, también veo tóxico que creyentes intenten imponer sus creencias a los ateos.

Aquí no se trata de qué es verdad, y qué no es verdad. No se trata de qué creencia hay que elegir. Se trata de respetar lo que cree el prójimo y a no meternos con su modo de pensar o su modo de vida.

Yo personalmente soy creyente, pero os garantizo que he sido cien por cien objetiva escribiendo este artículo. Lucho por los derechos más fundamentales de las personas, que es el respeto. Así que, respetemos la libertad de que cada persona decida qué creer a su modo personal. No quiero burlas, no quiero ver como una persona pone su creencia por encima de otra, no quiero insultos, ni ofensas, ni disputas, ni debates... quiero que la gente respete. Sólo eso.