Mientras veía un capítulo de la serie de Lucifer, hubo un capítulo que me llamó la atención. Ese capítulo se titula: "Manillar del amor" pertenece a la segunda temporada y es el capítulo 12. Os pongo en contexto, un maniático envenenó a un adolescente, y le puso en un dilema a un hombre famoso, pues le envió un e-mail diciendo: "Si quieres salvar la vida de este joven universitario, debes cortarte la cara con un cuchillo, cuando lo hagas, enviaré el antídoto y se salvará, de lo contrario morirá envenenado".
Aquel dilema moral me hizo pensar... "¿yo lo haría?" Rajarme la cara significaría perder todo mi atractivo físico, eso destruiría muchas cosas a nivel personal. Siempre he pensado que la mejor opción es retorcerme la mente pensando en un plan para salvar ambas cosas: su vida y también mi rostro. Pero, ¿y si no hay más alternativas y forzosamente hay que elegir? Pues elegiría salvar al chaval. Quizás mucha gente que no me conoce bien creerá que estoy siendo políticamente correcta, pero no es así. Vivo mi vida con mi moralidad, con mis principios, con mi filosofía que tiene un único DESEO: Hacer el bien y lo correcto aunque me perjudique en lo personal. Si me tengo que convertir en una persona muy poco atractiva por haber elegido tener la cara rajada... que así sea, pero al menos, habré conseguido salvar la vida de un joven universitario, eso lo compensa todo. A veces el bien común, el mirar por los demás requiere de algún sacrificio, y si me toca hacerlo a mí, lo haré.
Yo creo que en el mundo hay demasiada maldad, demasiado egoísmo, pero tener un detalle de amor puede liberar un efecto mariposa que termine en algo bello. El mundo necesita fe, esperanza, amor, altruismo. Es importante querer cambiar el mundo a mejor, por ti, por mí... por todos. Tengamos conciencia de ello.