domingo, 22 de agosto de 2021

#20 - Siempre es bueno enmendar los errores.

 Mientras volvía a ver La liga de la justicia de Zack Snyder, me di cuenta de algo, Batman luchaba fervientemente por enmendar lo que hizo en la película de Batman vs. Superman (el amanecer de la justicia). Batman quería corregir su error... eso me hizo reflexionar: "Batman se equivocó en Batman vs. Superman, es una persona humana, aprendió del error y ahora se esfuerza por corregirse en la liga de la justicia". Para mí eso tiene un valor muy grande... Batman al enmendarse, actuó como un verdadero héroe.

Hoy en día es normal que, cuando se comete un error, callarse y no hacer nada (me decepcionan cuando hacen eso). Mantengo la esperanza de que en su fuero interno aprendan y no quieran volverlo a hacer... y ojo, está bien aprender del error en su fuero interno... pero no han subsanado el error que han cometido con unas disculpas sinceras. Si haces un mal ajeno... repara tu error... hazle sentir a esa persona damnificada que te arrepientes de forma sincera. De esta manera, estás enmendando, estás corrigiendo. Es como si un famoso da un comunicado equivocado que provoca un mal ajeno... y en vez de dar otro comunicado disculpándose, va... y sigue adelante con su vida como si nada hubiera pasado... ¿Qué pensaríais de esa persona?

Lo que quiero decir con todo esto... es que debemos de luchar por mejorar como personas... y para ello debemos ASUMIR nuestros errores, si no asumís los errores y no lo enmendáis, os quedaréis estancados en una mala vibra y eso no es bueno. Es importante tanto aprender como enmendar. Las dos cosas unidas de la mano. Nadie nace perfecto, por ello no es malo rectificar, no hay que verlo como algo humillante, hay que verlo como que estás creciendo a nivel personal.

sábado, 7 de agosto de 2021

#19 - Lo que nos define.

Esta es una pregunta que me he estado haciendo muy a menudo: "¿Qué es lo que nos define?".

Quiero dejar claro que no hablaré del físico (aunque muchas personas, por desgracia, definen a otras por el físico). También diré que lo que nos define no es aquello que la gente puede decir y que apenas nos conoce. Quiero hablar de que, lo que nos define va más enfocado a una realidad honesta acerca de nosotros mismos.

Muchas veces he pensado que lo que nos define son nuestras acciones, ya que una acción muestra una realidad. Pero... ¿es eso lo que nos define? Quizás esperáis un SÍ como respuesta, pero en mi modo de ver (repito que es mi modo de ver), no todo es tan fácil, pues en lo desconocido podemos actuar de una manera muy inesperada y aleatoria debido a la espontaneidad (de aquí surgen miles de cagadas indeseadas), y todo por no haber meditado bien en cómo QUEREMOS Y DESEAMOS actuar realmente. Por ejemplo, alguien que amamos nos dice que se marcha a otro país a estudiar o trabajar porque es su oportunidad única. En primera instancia, podemos actuar egoístamente y pedirle que no se marche, podemos hacer chantaje emocional... pero realmente no quisimos hacer eso, nos dejamos llevar por un sentimiento egoísta por puro instinto, pero no somos así realmente. Somos una persona que le deseamos lo mejor y que sea feliz. No queremos ser egoístas, queremos pensar en su bienestar. Por lo tanto, algunas acciones, las cuales nos dejamos llevar más por una impulsividad en la que no se ha meditado nada... no nos puede definir realmente porque una acción más meditada hace que la acción sea más personal y genuina. Luego están los estados de ánimo, que nos "modifica" nuestro modo de actuar dependiendo de cómo nos sintamos. ¿Acaso alguien que decide invitar a terceras personas porque ha recibido una buena noticia y está de buen humor se la puede definir como una persona generosa? No. Al igual que una persona que vive un momento triste no se la puede definir como una persona fría. Por lo tanto, las acciones no pueden llegar a definir a una persona.

Lo primero de todo, es empezar desde el principio, que es la niñez y la adolescencia del ser. Yo creo que todo cuenta, todo influye, empezando por todo tipo de experiencias vividas, algunas que marcan negativamente, otras positivamente. Luego está la educación, que obviamente cuenta muchísimo, al igual que el entorno. Después están los medios de comunicación, lo que vemos, lo que escuchamos... todo cuenta, todo influye. Pero esto, no es lo que define a una persona, porque hay demasiados factores externos, y todo lo externo hace que todo se vuelva muy variable e impersonal. Es como que somos un lienzo en blanco, y los factores externos a la persona van pintando sobre dicho lienzo. Eso no puede definir a la persona.

Para deshacernos de los factores externos, está la filosofía. La filosofía nos ayuda a verlo todo con perspectiva, nos ayuda a pensar con mayor rigor, a hacernos millones de preguntas que, por suerte, nos ayuda a cuestionarnos cosas que antes la dábamos como algo seguro. La filosofía nos enseña a pensar con criterio propio. Olvidamos todo lo que nos han enseñado porque empezamos a dudar y a buscar respuestas mediante la reflexión más profunda. La filosofía es buena porque nos "resetea", nos ayuda a comprender que hay un sin fin de cosas que deben ser analizadas. Todo empieza desde la duda... un camino largo que, para llegar a la meta, debes de ir más allá del análisis, de la reflexión y del amplio abanico de posibilidades. De esta manera podrás ir, poco a poco, vislumbrando una conclusión. La conclusión será firmemente personal... y eso es bueno para determinar cómo piensas y cuál es tu filosofía. Todo lo que sea personalmente tuyo, nos ayudará a definirnos.

Pero... ¿Qué es lo que nos define de verdad?

Lo que realmente nos define, es una construcción constante de nuestro YO. Yo creo que todo ser humano está en construcción. Yo creo que para definirnos, debemos de ser seres completos en conocimiento de lo que nos rodea, de nuestras propias limitaciones y experiencias de cosas que son nuevas para nosotros, y todo eso no lo llegamos a lograr nunca con plenitud porque siempre habrá algo nuevo. Pero no quiero dejaros sin respuesta. La construcción de nuestro YO tiene unos cimientos, una base... algo puro. ¿Qué son esos cimientos y esa base? Lo que DE VERDAD HAY EN NUESTRO CORAZÓN. Para ello se requiere una enorme honestidad y una enorme introspección con respecto a nuestro deseo más puro de lo que queremos ser y convertirnos.

Debemos ser conscientes que no nos conocemos lo suficiente, porque en algún momento dado vemos facetas de nosotros que quizás no nos hayamos planteado bien y no nos guste, no esperábamos que fuéramos a ser algo que nos disgusta. Por ejemplo, cuando vives una situación nunca antes vivida, totalmente nueva para ti, es muy posible que actúes de una forma que ni tú mismo/a te esperas. Esto nos ayuda a conocer mejor lo que desconocemos de nosotros, y si nos disgusta... pues a cambiar ese rasgo con autocrítica y voluntad de cambio para seguir construyendo nuestro YO. Como ya he dicho, somos una construcción constante de nuestro YO, evolucionamos constantemente a lo que nuestro corazón quiere de forma más honesta. Por ello, nuestros cimientos siempre nos ayudará a reconducir la construcción, pues nuestro deseo más puro de ser de una manera, crea una determinación férrea en nuestras acciones y decisiones futuras para encaminarnos a lo que nos define bajo una decisión personal genuina.

Concluyo: No nos podemos definir de forma específica, somos seres de evolución ilimitada que desconocemos muchas cosas de nosotros mismos y de lo que nos rodea, pero sí nos podemos definir por el sentimiento más puro y honesto que hay en nuestros corazones sobre lo que deseamos ser y convertirnos.

viernes, 6 de agosto de 2021

#18 - Respetemos la privacidad e intimidad.

 Ya sabéis, y es muy conocido por mí, que me gusta transmitiros valores que puedan inspirar y guiar a un bien común.

Imaginaos que dos personas charlan en privado (NOTA: si se llama privado es por algo). Una de las partes envía ese privado a una tercera persona que nada tiene que ver.

Aquí hay dos vertientes:
1) Que el privado sea una tontería, algo carente de importancia.
2) Que el privado muestre sentimientos, pensamientos, decisiones, u otras cosas de índole personal.

El primer punto lo voy a obviar por su intrascendencia. El segundo punto, si eres tú el que hablas de cosas muy personales, veo bien que esa conversación la quieras compartir con terceros, porque eres tú el que te das tu propio consentimiento para eso. Pero si es otra persona y no eres tú la que muestra cosas personales... es totalmente horrible y tóxico compartir eso con terceras personas sin el consentimiento previo de la otra persona. No lo hagáis, es algo totalmente feo. Como ya dije, los privados se llaman privados por algo. No difundáis conversaciones ajenas si no eres tú quien habla y expresa cosas personales, y si lo hacéis, que sea con el consentimiento previo de la otra persona. Todos nos merecemos privacidad, intimidad... y nadie debe quitarnos eso.

Recuerdo una vez, que entré en un cíber café para chatear y tal... y me vi un cartel que decía: "CHATEAR ES ALGO TOTALMENTE PRIVADO Y PERSONAL. NO MIRÉIS LA CONVERSACIÓN AJENA DE OTRA PERSONA". Los ordenadores estaban muy pegados los unos a los otros, y entendía a la perfección el motivo de ese cartel.

Hace tiempo, yo enseñaba conversaciones ajenas, no para fastidiar, sino por desahogarme y necesitar consejo. Pero, la verdad, me sentía tóxica, no está bien hacer eso. Como ya mencioné en el post anterior, con autocrítica puedo rectificar, aprender y tomar el camino correcto. Lo más guay de mí es que le doy mucha importancia a mejorar como persona.

También he de decir, que este post no está hecho para que nadie se dé por aludido/a, está hecho con pretensiones de fomentar el respeto a la privacidad y a la intimidad personal. Derechos muy fundamentales en cada persona. Si consigo enseñar este derecho aunque sea a una persona... habré realizado un acto de bien común ^^.

lunes, 2 de agosto de 2021

#17 - ¿Por qué haber mal rollo cuando puede haber buen rollo?

Cuando dos personas se dejan de hablar después de surgir un conflicto, lo normal es que ambas personas sigan con su vida ignorando la vida del otro, creando quizás sentimientos negativos como enfado y/o rencor, lo que da la bienvenida a situaciones de un mal rollo innecesario.

No estoy diciendo que, si una amistad se rompe, ambas personas continúen charlando diariamente como cuando eran amigos. ¡No estoy diciendo eso! Lo que digo es que una ruptura puede derivar en, al menos, cordialidad, educación, ayuda mínima y amabilidad cuando la ocasión lo requiera.

Pongamos un ejemplo, ¿de acuerdo? Supongamos que después de yo tener un conflicto con Petunia, dejaré de considerarla como amiga y quiero, por ello, alejarme de ella. (NOTA: No conozco a ninguna Petunia, por eso he puesto este nombre como ejemplo). ¿Es necesario que haya mal rollo? Pues no. Si me habla, le respondo. Si necesita una ayuda mínima que no me cuesta nada, se la doy. Si tiene un detalle conmigo o me desea lo mejor, le doy las gracias. ¿Por qué no? Para mí eso es actuar de una manera civilizada en la que no existe ningún sentimiento negativo, y en la que ambas personas pueden vivir sus vidas con buen rollo aunque ya no exista una amistad.

¿Por qué tras una ruptura tiene que existir sentimientos negativos? Somos personas humanas, y hasta yo he tenido sentimientos negativos tras una ruptura. No voy a mentiros, no soy perfecta. Pero tengo algo guay: "Sé tener autocrítica, arrepentirme de algo que sé que no está bien sentir y reconducirme". Mi camino va dirigido a la bondad, ese es el camino que yo he decidido tomar, porque quiero ser así... quiero ser como Cristina. No quiero tener sentimientos negativos, porque yo lo que deseo es brillar.

Recuerdo que una vez le dije a una persona que sufría de transfobia: "Lo malo no es equivocarse. Lo verdaderamente malo es no ver el error, no arrepentirse y no aprender".

Si veo a una persona que no recicla, le puedo decir lo importante que es reciclar para el medio ambiente. Pero está en esa persona ver que cometía un error y querer cambiar eso. A veces por cuestiones de orgullo, comodidad e ignorancia, las personas no te hacen caso y le restan importancia a lo que dices, pues te oyen, pero no te escuchan. Lo que quiero decir es que si alguien trata de comunicarse contigo desde la buena intención, debes hacer un esfuerzo por escuchar, porque su mensaje te lo lanza bajo una buena causa.

En fin, no quiero perder el hilo. No siento odio, ni rencor, ni enfado hacia nadie. Si cualquier persona necesita una ayuda que me cueste poco... ahí estaré. Si me habla... responderé. Si me desea algo bueno... agradeceré. Y eso lo haré con todo el mundo.

Esto puede dar para mucho debate, porque: ¿Qué pasa si alguien me ha hecho mucho daño hasta tal punto de perjudicarme muchísimo?

Mi lema no está basado en lo que una persona merezca, sino en mis creencias y en lo que quiero ser. Si alguien atenta al bien común, hay que tratar de hacer lo posible por detener a esa persona, pero no en base a algún sentimiento negativo, hay que detener a esa persona en base a que es por una buena causa justa.

Si alguien me hace daño intencional, no odiaré a esa persona, ni sentiré rencor, ni enfado, pero tampoco soy masoquista... Me alejaré de esa persona para evitar que me siga hiriendo, dejando las puertas abiertas para una reconciliación si veo un arrepentimiento sincero. Hasta entonces, no habrá mal rollo... habrá cordialidad, amabilidad, educación y ayuda mínima. Porque la paz y el buen rollo es algo que me hace brillar ^^.